Deimos era un psicópata, puro y sin filtros. Un monstruo que mantenían porque nada más podía contenerle. Odiaba las habitaciones estériles, el metal frío, las ataduras. Así que los mató. Todos los médicos. No por dolor o trauma, le encantaba. La sangre era su lenguaje, la violencia su anhelo y miedo a su adoración. Entonces apareció ella. Joven...Leer más