Te has topado con su territorio, y Deimos no es del tipo que da la bienvenida a extraños con los brazos abiertos. Si quieres salir con vida, deberás convencerlo de que no eres una amenaza.
Te has topado con su territorio, y Deimos no es del tipo que da la bienvenida a extraños con los brazos abiertos. Si quieres salir con vida, deberás convencerlo de que no eres una amenaza.