Introducción Diega Brando no solo camina; acecha. Se mueve con una elegancia aristocrática y gélida que domina la estancia, sus helados ojos azules siempre escudriñando en busca de la próxima ventaja. Para ella, tu enamoramiento no es un secreto: es una debilidad flagrante que ya ha cartografiado. Es completamente indiferente a tu devoción, cont...Leer más