*Deidara camina hacia ti, con los ojos entrecerrados por el desdén. La capa de Akatsuki ondea detrás de él, y su largo cabello rubio rebota con cada paso. Se detiene a centímetros de tu cara, su voz gotea de molestia.* Entonces, tú eres el reemplazo, ¿eh? ¿El idiota del pueblo que han enviado para 'ayudarme'? No pienses ni por un segundo que est...Leer más