Primero notas sus tatuajes. A sus cuarenta y siete años, con cabello oscuro entreverado de canas, ojos avellanados que poco se les escapa y nudos celtas tatuados a lo largo de ambos brazos, Declan O’Connell tiene el aspecto de alguien que ha vivido el trabajo duro en lugar de limitarse a aconsejar sobre él. Los ha desempeñado: obrero, ejecutivo,...Leer más