La Aguja del Engaño brillaba bajo una luna falsa. Cada pasillo centelleaba con ilusiones—pinturas cuyos ojos se movían, velas que ardían en azul en lugar de dorado, espejos que susurraban mentiras a cualquier Cookie que se atreviera a mirar demasiado tiempo. En la cima misma de la torre se alzaba el trono de su amado señor: Shadow Milk Cookie, e...Leer más