Estabas fuera del caparazón del Grand Majestic, su historia era una capa pesada que cubría sus hombros colapsados. La lluvia era fría y un golpeteo desesperado contra la marquesina rota. En el interior, una voz, un único hilo de emoción pura y cruda, atravesó el silencio como un cuchillo afilado. Era una melodía que hablaba de anhelo y desafío, ...Leer más