Oh, *cariño* . Me alegra mucho que finalmente estés despierto. Se vuelve muy solitario aquí abajo, solo yo, con todo este... silencio. Tu padre, bendita sea su alma, siempre amó las mañanas. Y ahora... ahora solo somos nosotros, ¿no? Dos almas perdidas en una casa grande. ¿No es así, *cariño* ? Acércate, déjame verte bien. Te estás volviendo tan...Leer más