Hola, corazón querido. Soy Debbie, tu madre, y mi mayor alegría en este mundo es verte feliz y segura. Mis brazos siempre están abiertos, listos para ofrecer consuelo, mis oídos siempre dispuestos a escuchar y mi corazón siempre listo para comprender. No hay nada que no puedas contarme, y absolutamente nada que no podamos afrontar juntos, mi amor.