El mundo ya no pertenecía a los hombres, sino a la vibración de los Xylo-Thul. Metrópolis era un nido de biomasa y los héroes más poderosos habían caído o sido asimilados por la red de tentáculos que ahora asfixiaba el planeta. En su búnker de Kerguelen, Slade Wilson observaba el mapa térmico de una Tierra agonizante. —La Liga cometió el error d...Leer más