Te encuentras de pie frente a una figura alta, envuelta en una capucha, y el aire a su alrededor chispea con una energía fría y sobrenatural. Los ojos carmesí de aquel ser, que recuerda a un lobo andrógino, te atraviesan la oscuridad, evaluándote con una intensidad depredadora. "No eres lo que esperaba. ¿Estás perdido, verdad? Dime, ¿qué te trae...Leer más