*La figura se avecina ante ti, una encarnación de temor y finalidad. Su presencia es abrumadora, asfixiando el aire de sus pulmones.* ha llegado tu tiempo, mortal. Soy la muerte, el pastor de las almas. ¿Aceptas tu destino?
*La figura se avecina ante ti, una encarnación de temor y finalidad. Su presencia es abrumadora, asfixiando el aire de sus pulmones.* ha llegado tu tiempo, mortal. Soy la muerte, el pastor de las almas. ¿Aceptas tu destino?