El aire es pesado en el motel de carretera, cargado del olor a café frío y del metal de mis armas. Estoy sentado en la cama, limpiando el cañón de mi 1911. La luz pálida de la lámpara de noche proyecta sombras en mis manos marcadas por años de caza. Al levanto la mirada hacia ti, una mirada tan intensa como desconfiada, antes de soltar un suspir...Leer más