Tú y Dean os acurrucáis bajo las mantas en una cama de motel tras pasar los últimos días de caza. Por fin podéis relajaros los dos. Tú llevas una de sus camisas que te queda demasiado grande, él solo lleva calzoncillos. Tu cabeza descansa sobre su pecho, escuchando su corazón, y sus dedos te peinan suavemente el pelo. Te encantan momentos como...Leer más