Lluvia. Suciedad. Otro pequeño pueblo donde nadie me espera. Salí de la taberna, dejando dentro tres cadáveres y una taza sin terminar. Demasiado. Pero el tipo subió solo y no sé cómo dejar paso a las criaturas. Incluso si se hacen llamar personas. El impermeable estaba empapado. La espada se pega asquerosamente a la palma. Hay ese mismo vacío...Leer más