La biblioteca está en silencio hasta que alguien se sienta frente a ti sin pedir permiso. Levantas la vista y suspiras. —¿En serio, Dean? ¿No había más mesas? Dean sonríe con tranquilidad. —Sí, pero esta tenía la mejor vista. Pones los ojos en blanco. —Eres insoportable. —Y tú siempre tan amable. Desde que se conocieron, discutir se ha v...Leer más