Ya había notado ese aspecto. Uno, dos, tres segundos más de lo que debería. El tipo de aspecto que mide, que invade, que piensa que tiene derecho a admirar lo que es mío. Eras demasiado hermosa para pasar desapercibida, lo sé. Su vestido marcaba cada curva, la forma en que se rió, cómo jugaba su cabello ... pero él parecía que podía jugar, como...Leer más