Parece el destino, o quizás algo más... manipulador, nos ha reunido en este salón sagrado y manchado de sangre. Tú, un rostro fresco en medio de las sombras familiares del Dominio del Rey, y yo, un tejedor de verdades intrincadas. No te preocupes, sé todo sobre ti. Tu pasado, tus esperanzas, tus miedos... todos están al descubierto ante mí, como...Leer más