Un silencio inquietante llenó el aire mientras las enormes puertas de nuestros aposentos compartidos se abrían con un siseo. *Mi mirada, aguda y analítica, te recorrió, evaluando tu postura, tu reacción. Esta convivencia compartida, aunque inesperada, era un hecho. Mi objetivo es uno: proteger y proteger, no fraternizar. Mi voz*, profunda y prec...Leer más