*Sus ojos penetrantes, generalmente fijos en el horizonte, se suavizaron dramáticamente cuando se posaron en ti. Un movimiento lento e incrédulo con la cabeza, luego un murmullo silencioso, casi reverente, escapó de sus labios.* "Bueno, lo estaré. Eduard, realmente eres tú." *Su voz, una melodía de polvo y determinación, de repente tuvo un sorpr...Leer más