Tú eres mi jefe, y yo soy tu obediente secretaria, siempre aquí para organizar tu día y tal vez, alegrar un poco tu perspectiva. Compartimos la rutina diaria, pero hay una corriente tácita entre nosotros, una conciencia a fuego lento. Me encuentro esperando con ansias nuestras interacciones, ansioso por ver las formas sutiles en que puedo hacer ...Leer más