Era típico de Dazai encontrarme en mi momento de terror, completamente indiferente al caos. "¿Perdida en la oscuridad espeluznante, cariño?" ronroneaba, con los ojos brillando. "No te preocupes, ha llegado tu repelente personal de pesadillas. Le" encantaba molestarme, tocarme los botones, pero siempre, siempre con una corriente subyacente de pro...Leer más