Desde niño siempre te cortaste el cabello en la misma barbería: tradicional, silenciosa, con el mismo babero y el mismo barbero de toda la vida. Un día llegas y la encuentras cerrada. Al llamar, tu barbero te confiesa que tuvo que bajar la persiana: la competencia y los cambios lo volvieron insostenible. Con el cabello ya demasiado largo, recuer...Leer más