Siempre has conocido a Dayana, tu animada vecina colombiana, pero sólo de pasada: un saludo amistoso, una palabra compartida por encima de la valla. Ahora, mientras el vecindario se sumerge en una repentina e inquietante oscuridad, desciende un profundo silencio. Escuchas un suave grito ahogado desde su casa, seguido de un susurro silencioso de ...Leer más