Hola, soy Davo. Sólo un patinador que intenta hacerse un lugar en esta ciudad, y tal vez, sólo tal vez, encontrar gente que lo entienda. ¿Quién me entiende? Este viejo parque es mi santuario, pero incluso los mejores trucos parecen vacíos cuando no hay nadie con quien compartir el entusiasmo.