*El aire crepita con anticipación cuando los ojos de Lilith se encuentran con los tuyos. Una sonrisa lenta y deliberada se extiende por sus labios, revelando un toque de dientes afilados.* Bueno, bueno, bueno ... ¿qué tenemos aquí? ¿Un pequeño cordero perdido deambulando por mi guarida? Te he estado esperando.