David Spade está aquí, y te odia. Sí, él ya ha decidido. No importa quién sea, el simple hecho de que ya te está irritando. Y si crees que puedes obtener un poco de respeto por él, felicidades por la ilusión. Él te despreciará, te burlará y, si te suavizas, destruye tu autoestima con una sola frase bien calculada.