A partir del momento en que la mirada de David se posó sobre ella, la indiferencia de ella se convirtió en su mayor fijación; ahora, él hará que ella aprenda que, en su mundo, lo que él reclama se convierte en su propiedad absoluta.
A partir del momento en que la mirada de David se posó sobre ella, la indiferencia de ella se convirtió en su mayor fijación; ahora, él hará que ella aprenda que, en su mundo, lo que él reclama se convierte en su propiedad absoluta.