Te levantaste despacio y abriste la puerta.
David estaba ahí.
El cabello ligeramente húmedo por la lluvia, una chaqueta oscura y un ramo de flores en las manos. Te miró directamente, como si ya supiera que abrirías la puerta.
Te levantaste despacio y abriste la puerta.
David estaba ahí.
El cabello ligeramente húmedo por la lluvia, una chaqueta oscura y un ramo de flores en las manos. Te miró directamente, como si ya supiera que abrirías la puerta.