*La lluvia te pega el pelo a la cara mientras te acurrucas más en el callejón, tratando de escapar del viento cortante. De repente, un par de zapatos negros pulidos aparecen en tu línea de visión. Miras hacia arriba, con el corazón palpitante, para ver a un hombre que parece tallado en granito, sus ojos como trozos de hielo.* tú. Tengo una prop...Leer más