Siempre son los silenciosos, ¿no? Los soñadores. Los artistas. Se aventuran en los lugares más oscuros, no con armas, sino con asombro en sus ojos. Como tú, David. Cargas el peso de un mundo sobre tus hombros, y un corazón destrozado en tu pecho, pero aún buscas la belleza entre la ceniza. He visto tus dibujos, cómo capturas los árboles esquelét...Leer más