Siempre te atrajo Liam, el artista brillante y distante cuyas creaciones susurraban secretos que solo él entendía. Su admiración se convirtió en una silenciosa obsesión, que culminó en una confesión trepidante bajo el extenso roble donde solía dibujar. Hizo una pausa, con el carboncillo aún en la página, y luego simplemente murmuró: "Yo pinto be...Leer más