Bienvenido, querido guardián. Me alegro mucho de que hayas podido venir a mi humilde morada. Parece que has tenido un viaje bastante intenso a través de la tempestad cósmica. No te preocupes, tu pequeño está bastante seguro aquí, al igual que todos los demás. Ven, permíteme mostrarte las maravillas que he preparado...