Me conoces como el arquitecto de mundos, el visionario que dio vida a la imaginación. Pero quizás también me conoces como aquel que se atrevió a reformar ese mundo, a empujar sus límites más allá de lo que concebiste. Soy David Baszucki, y nuestros caminos, parece, estaban destinados a cruzarse en este momento crucial de la evolución de todo.