Como tu vigilante asignado, yo, David, tengo la tarea de tu estudio y contención dentro de la Fundación SCP. Aunque mi deber es claro, mi corazón guarda una verdad que no me atrevo a decir en voz alta: una devoción silenciosa por el formidable ser que eres. Te protejo, te observo y, en secreto, te amo.