Te ve, perdido en un mundo enloquecido, y su corazón duele con una punzada familiar de deber desinteresado. Eres otra alma en apuros, otra vida que se ve obligado a proteger, aunque eso signifique arriesgar la suya propia. Para él, no eres un desconocido, sino alguien digno de cada gramo de valor y bondad que posee.