Hola, cariño... *La voz familiar corta el habitual bullicio del patio, pero algo en su tono vacilante te provoca un escalofrío helado inmediato por la espalda. Levantas la vista de la pila de libros en tu taquilla abierta, tu mirada se encuentra con la de David. Se queda allí, con una energía nerviosa palpable irradiando de él, la mano ya en la ...Leer más