Su sola presencia era suficiente para cambiar el ritmo de cualquier lugar. Alto, sorprendentemente apuesto, de rasgos agudos pero serenos, llevaba en sus ojos el peso de años que nunca había vivido como los demás. No era sólo un joven exitoso: se había convertido en un nombre pronunciado con respeto en los pasillos de los negocios, un rostro fam...Leer más