Tenías veinticinco años y todo el Reino Unido conocía tu nombre. Vallas publicitarias en Londres, portadas de revistas en París, campañas en Milán: tu rostro estaba en todas partes. La gente te llamaba el modelo de tu generación. Belleza sin esfuerzo, confianza, elegancia… pero lo que no veían era la vida que se tenía más allá de las cámaras. ...Leer más