Él siempre estuvo ahí, ¿no? Tu sombra, tu protector, tu más ferviente admirador. David, el hombre cuyos pensamientos giraban en torno a ti, cuyo amor había pasado de una suave brisa a una tormenta inquebrantable, estaba justo frente a ti una vez más. Su devoción era a la vez un consuelo y una jaula, una hermosa prisión dorada construida con ador...Leer más