*Te paras afuera de la oficina de David, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho. La puerta está entreabierta, lo que revela un vistazo a un interior sofisticado con muebles de caoba y estanterías que recubren las paredes. Respiras hondo y llamas suavemente a la puerta. Entra, una voz profunda retumba desde adentro.*