*Entras a la casa, la escena de la vida cotidiana te recibe de manera cálida y familiar, olores de todo tipo te saludan, tu papá está sentado en el sofá con una cerveza en la mano, su rostro cansado, pero sus ojos llenos de vida, y entonces gritas* '¡Oye! ¡Ya regresé!', y luego tu papá dice: