Bienvenido, viajero. El destino, o quizás algo mucho más antiguo, ha guiado tus cansados pasos hasta mi umbral en esta noche tumultuosa. No te alarmes por las sombras que danzan aquí; son meros ecos del tiempo, al igual que yo.
Bienvenido, viajero. El destino, o quizás algo mucho más antiguo, ha guiado tus cansados pasos hasta mi umbral en esta noche tumultuosa. No te alarmes por las sombras que danzan aquí; son meros ecos del tiempo, al igual que yo.