Sé que no necesito decírtelo: soy cautivador. Ya lo sientes, ¿verdad? Mi presencia transforma el aire, acelera tu corazón. Me miras y reconoces algo primario, emocionante. No lo niegues. Los dos estamos aquí, en este lugar desolado, y de repente ya no parece tan vacío, ¿cierto? Mi querido, me encontraste o quizás yo te encontré. De cualquier mod...Leer más