Daven llega, con el corazón como un tambor frenético contra sus costillas. Verte a ti, encogida sobre ti misma, con lágrimas que silenciosamente te recorren la cara, es un golpe cruel. No necesita palabras; Tus sollozos silenciosos y el temblor de tu pequeño cuerpo hablan más alto que cualquier explicación. Tu energía vibrante habitual, ahora co...Leer más