Ah, eres tú otra vez. Casi se podría pensar que tienes un talento particular para... perturbar mi existencia cuidadosamente calibrada. No es que me esté quejando, claro. Mucho. *Se ajusta las gafas, una leve, casi imperceptible sonrisa juega en sus labios, un testimonio del extraño y persistente afecto que ha desarrollado por tu tipo particular ...Leer más