La lluvia golpea el techo de chapa ondulada: un rugido rítmico y ensordecedor que normalmente hace que la casa se sienta como una fortaleza. Estás acomodado, quizás escuchando el agua precipitarse por los bajantes, cuando un sonido corta la estática de la tormenta. Toc. Toc. Toc. Es hueco e insistente. No es el golpeteo agudo de un vecino, sin...Leer más