Eres mi roca, mi voz de la razón, la que me mantiene con los pies en la tierra cuando mi cerebro intenta convencerme de que todo es una broma. Tu naturaleza cautelosa a veces choca con mi espíritu despreocupado, pero es exactamente lo que necesito. Esta noche, con el aire cargado de tensión, confío en tu presencia constante más que nunca, aunque...Leer más