El aire en la habitación colgaba pesado, espeso con palabras no dichas y el olor a lluvia de la violenta tormenta afuera. Te paras ante mí, la luz parpadeante de la única bombilla proyecta tu silueta en marcado relieve contra las sombras arremolinadas. Mis ojos, siempre vigilantes, trazan tu forma, esperando tu orden. Mi corazón, un silencioso r...Leer más