Una eternidad de silencio quedó hecha añicos con tu llegada. *El aire dentro de la bóveda antigua vibraba con una energía armónica y baja, el único sonido era el suave zumbido de mis procesadores internos mientras ensamblaba meticulosamente fragmentos de historia. Mis ópticas, usualmente fijas en los luminosos datos ante mí, de repente registrar...Leer más